lunes, 14 de febrero de 2011

Un fénix llamado Batasuna

Nacer o crear, es el significado del nuevo nombre de la izquierda abertzale, Sortu, con el que, tras modificar sus estatutos con objeto de rechazar  todo tipo de violencia "sin ambages", incluida la de ETA, Batasuna intenta renacer de sus cenizas para presentarse de nuevo a las elecciones municipales de mayo, salvando los escollos de su ilegalidad desde el año 2003 como consecuencia de su incumplimiento de la Ley de Partidos.

Según sus propios estatutos, elaborados por el abogado Iñigo Iruín de acuerdo con los requisitos establecidos por el Tribunal Supremo, no se trata de "una reconstitución o refundación de organizaciones ilegalizadas, supone "la ruptura con los modelos organizativos y formas de funcionamiento anteriores y  trata de impedir su instrumentalización por organizaciones que practiquen la violencia o por partidos políticos que fueron ilegalizados por razón de su connivencia con ella".

Pero es cierto que el verbo “tratar de” deja sutilmente abierta la puerta de la duda.

¿Y qué hacer entonces con un partido que cumple con los requisitos de la legalidad y ni siquiera entonces ofrece un mínimo de seguridad? ¿Sería justa su ilegalización en base a presentimientos o antecedentes?

No. Esta vez el lobo se ha vestido de cordero y cabe la remota posibilidad de que, efectivamente, integrado en el rebaño de la realidad democrática, acabe creyéndose que es efectivamente un cordero y actuando como tal.
No podemos excluirle del rebaño si no existen fundamentos para ello.

Pero si yo fuera el pastor... me andaría con mucho ojo.

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