domingo, 31 de octubre de 2010

¿Y si las riquezas de tu vida fueran los segundos entregados?

















No es por su palacio y sus jardines. No es por su fábrica de cristal. No es por sus judiones, ni por el encanto de su frío intenso. No es por su apellido real. Tampoco por su tierra segoviana.

Es por la humildad de cada uno de sus rincones... por su carisma y su gracia...por la magia de cada una de sus historias...


¿Y qué pasaría si de repente, volvieras a creer en los cuentos de hadas?

¿Esperarás a crecer para olvidarte de que fuiste un niño? ¿Dejarás de pensar que existen los finales felices?
La inocencia no es sólo cosa de niños.
La felicidad no es sólo para los ilusos...

Y es cierto que hay magia detrás de cada cosa pequeña. Y es cierto que podemos ilusionarnos con cada pequeño detalle.

Pero para ello hay que crecer sólo por fuera. No se trata de ser Peter Pan. Se trata de no olvidar nunca que cada día es único e irrepetible y se nos regala para ser vivido.

Como los niños para los que el verano se hace eterno porque no cuentan los segundos que pasan ni lo que les queda por hacer. Como los niños que disfrutan de la tarde, admirándose del paso lento de un caracol. Como los niños que sólo recuerdan el sabor del helado de chocolate y lo feliz que hicieron a sus padres el día que decidieron comerse los guisantes sin rechistar.



A veces levantarse temprano te regala los mejores minutos del día...

Y si te gusta, no te quedes sentado, porque la pantalla del ordenador no te permite oír, ni oler, ni sentir...

viernes, 22 de octubre de 2010

No todos somos poetas pero todos podemos hacer de nuestra vida una obra de arte...

El arte de decir bien...

¿Quién establece los criterios para que un libro se convierta en best seller?¿Qué buscan las editoriales?¿Qué se espera del escritor?

Mordaz sería responder en los tiempos que corren que el escritor es quien abre al pueblo la cultura de una imaginación elaborada, sutil, sublime.

Hermosa y grande debería ser esta definición.

Pero el "ser" y el "deber ser" son dos conceptos que actualmente repelen darse la mano. Parece que el "deber ser"obliga al "ser" a existir siendo menos libre. Triste realidad.

Es el escritor el responsable de elevar el nivel del pueblo, de hacerlo excelso, interesante y culto.

Ruín es que el profesional, barajando pautas exclusivamente económicas, se deje convencer por el pueblo para escribir sobre lo que una masa heterogénea y embrutecida, desea leer para pasar el rato en un largo trayecto de transporte público.

¡Cuidado!
Una nación es lo que es su cultura.

Pero no todo está perdido. ¡Despertar, conciencias individuales! ¡Despertar!

Hubo quien escribiendo, no pasó de ser en vida más que un muerto de hambre, pero fue inmortalizado después por la historia y para toda la ternidad.

Pasó penurias, sí.
Pero yo me quito el sombrero.

¿Es el arte para el hombre o el hombre para el arte?

Sería insensato negar el valor sensorial de la estética, la armonía, la belleza y la perfección aunque sea imperfecta.

Sería insensato creer que el arte es simplemente para el hombre o el hombre para el arte.

Quizás, si entendiéramos que el hombre es arte en si mismo, arte, llegaría a variar la percepción de la realidad. Lograríamos quizás, incluso modificar la mirada humana...

Entre tanto, para este mundo de lo políticamente correcto, el desenfreno y el dios dinero, dejo aquí una pequeña huella de lo grandes que son las cosas pequeñas...

Por si a alguien le da por buscar la felicidad fuera de la aburrida órbita consumista...