viernes, 19 de noviembre de 2010

El poder de la comunicación audiovisual

¿Industria consumista de millones y millones?

No.
Séptimo arte. Vehículo de transmisión de sentimientos y emociones. De valores. Conformadora de la belleza más sensorial. De la más completa. De la más empírica.
Mezcla sinestésica del oído, la vista, incluso el tacto ante el férreo agarrarse a la butaca por la extrema conmoción.

Catarsis.

De lo contrario industria consumista de millones y millones. Exenta de valor. Carente de principios. Movilizadora de masas para fines exclusivamente económicos. Libertarios, a veces. Corruptores.

Lo grande se hace pequeño. Se difumina. Desaparece.

domingo, 14 de noviembre de 2010

CARPE DIEM



Fui a los bosques porque quería vivir a conciencia.
Quería vivir a fondo
y extraer todo el meollo a la vida.
Dejar de lado todo
lo que no fuera la vida
para no descubrir,
en el momento de la muerte,
que no había vivido.

Coged las rosas mientras podáis



Coged las rosas mientras podáis;
veloz el tiempo vuela.
La misma flor que hoy admiráis,
mañana estará muerta......

Que tú estás aquí,
que existe la vida y la identidad,
que prosigue el poderoso drama
y que tú puedes contribuir con un verso.

Walt Whitman

sábado, 6 de noviembre de 2010



¿Hasta dónde puede llegar un ser humano? ¿Cuál es su capacidad real de superación?
No abandonemos nunca antes de tiempo porque siempre podemos avanzar un poco más. Siempre se puede seguir. Siempre se puede lograr.
Lo importante es querer. Decicirse y apostar.

Villa de Madrid



Allá desde donde Madrid todavía parece un pueblo. Allá donde el atasco no llega. Donde la contaminación no se puede apreciar en un día de cielo límpido. Allá donde no existe el reloj, ni las prisas, ni los ruidos...

Porque Madrid tiene su encanto. Solo hay que saber dónde mirar.

Estilo y personalidad

La moda no existe únicamente en la ropa. La moda está en el aire; es el viento la que la trae y nos la presenta. La moda se respira, está en el cielo, en la puesta de sol… Forma parte de las ideas, de las costumbres, de los acontecimientos. La moda tiene que ser una expresión del momento, del lugar en el que vivimos”. (Coco Chanel)

La moda no es una pasarela. No es un diseñador. La moda no es una medida, ni una textura, ni una calidad. Ni un color. Y es que el panorama de lo que como moda se vende y se compra, no es sino un burdo reflejo narcisista en el agua, o una sombra dentro del Mito de la Caverna de Platón.

Patrones comunes. Campanas o pitillos, rayas o cuadros, lisos o estampados. Números interminables de maniquíes idénticos, desfilando por pasarelas eternas en busca de una gloria de veinte segundos. Y de nuevo al vestuario. Números interminables de clones urbanos modificando, sacrificando,  los propios gustos y sentidos a tenor de cada vuelta de péndulo.

Y no. La moda no es superficial. Al menos no debería serlo. La moda es un arte. El arte de vestir y transmitir con el espejo del alma lo que uno es. Cómo uno es. Su esencia misma. Es el arte de exteriorizar la propia personalidad en una combinación estética, original y única.

Existen las tendencias y no vamos a discriminarlas. Pero la tendencia es tan sólo un patrón que conviene tener a la vista. Sin embargo el estilo es genuinamente propio y personal.

El estilo es nuestra identidad. Esa combinación mágica que nos permite “ser moda” sin dejar de ser uno mismo. Ese icono de belleza que nos presenta ante el mundo como alguien digno de ser conocido porque no se repite, porque es interesante, porque tiene un olor especial. Esa concepción del hombre y la mujer como seres sociales que, sin caer en un individualismo destructor, no se resignan a conformar una pequeña parte más de la masa homogénea. Ese referente, ese modelo. Ese carisma.



lunes, 1 de noviembre de 2010


A veces se hace difícil entender que hay luz más allá de las propias tinieblas...
A veces se hace dificil dejar de llorar...
A veces basta con dejarse querer...
Otras puede que sea necesario salir de uno mismo y darse a los demás.
En cualquier caso habrá que entender que la risa y el llanto son dos partes de una misma moneda llamada vida. A veces sale cara y a veces cruz.

¿Por qué sentimos que nos cortan las alas?


¿Por qué  se pierde el valor de lo verdaderamente auténtico? ¿Por qué se hace de la universidad la rutina post-escolar? ¿Es necesario que un mayor alcance de conocimientos especializados devalúe su esencia?¿Compensa, entonces?