lunes, 1 de noviembre de 2010



¿Por qué  se pierde el valor de lo verdaderamente auténtico? ¿Por qué se hace de la universidad la rutina post-escolar? ¿Es necesario que un mayor alcance de conocimientos especializados devalúe su esencia?¿Compensa, entonces?

No hay comentarios:

Publicar un comentario