domingo, 13 de marzo de 2011

Porque los polos opuestos se atraen...

Son las ideas las que mueven el mundo.

Y si no, para los que aun consideren a la ciencia o la tecnología como verdadero motor del universo, obsérvese hasta donde ha empapado una corrosiva ideología de género que desnaturaliza al ser humano.

Ya a comienzos del siglo XX comenzó a revindicarse el uso del pantalón por las mujeres con el único objetivo de asemejarse al hombre y ahora, a comienzos del siglo XIX son los propios diseñadores los que tratan de confundir al ojo humano con modelos andrógenos y genéricamente difuminados con objeto de disfrazar aún más como delgada, la gruesa línea que diferencia a los hombres y  las mujeres.

Quieren hacernos semejantes y desnaturalizarnos abanderados por una falsa libertad.

Peligroso.

La naturaleza siempre acaba vengándose.


No hay comentarios:

Publicar un comentario